La escultura , que una vez terminada nos hace olvidar el camino seguido para conseguirla ,una que se convierte en cientos para finalmente acabar siendo una de nuevo , el esfuerzo de sacar moldes , vaciar , fundir , limpar , repasar , montar , soldar , patinar , nos deja paso al placer de contemplarla .
Está realizada en bronce , cada semilla ha sido vaciada y reproducida una a una ; patinadas con fuego y oxidos consiguendo que el otoño entre a formar parte de ella .
Es una serie de 7 piezas únicas firmadas por Dorothea von Elbe y realizadas para la Galería de Rafael Ortiz en Sevilla .
1 comentario:
Magnífico resultado, felicidades
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